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jueves, 27 de febrero de 2014

Clavos en el corazón

Clavos en el corazón
Danielle Thiéry, 2012

Editorial: La esfera de los Libros, 2014
ISBN: 978490600023
Páginas: 342


Hay casos como este que arruinan la vida. No hay nada que hacer, te acechan, se te quedan dentro, plantados en tu memoria y en tu corazón, como un clavo que un bromista maléfico se divirtiera en toquetear a intervalos regulares. Piensas en él cada día. No tiene nada que ver con las teorías sobre el duelo imposible o con la justicia que se hace a las víctimas, ni con la búsqueda de una verdad que se debería a las familias. Es una mezcla de todo eso, es verdad, pero esa carga la llevas sobre todo en ti. Y es a ti mismo a quien debes algo. Y no sabes por qué.

El comandante Revel jamás renunciará al caso Porte. Han transcurrido diez años pero jamás dejará de buscar al asesino del matrimonio que regentaba el bar Les Furieux y que murió acuchillado una noche de diciembre. El comandante Revel no es de los que renuncia. Además, esa misma noche de diciembre, su mujer, Marieke, desapareció después de sus clases de canto y nadie supo nunca más de ella, ni de su coche, ni de sus partituras, ni de su hermosa figura. Revel, envejecido, enfermo, adicto al tabaco y al trabajo, busca resolver el caso Porte para salvarse a sí mismo y a su hija Léa, anoréxica, encerrada en sí misma, incapaz de superar la desaparición de su madre.
Mientras tanto, el equipo de Revel, con Lazare y Bréton a la cabeza, deben enfrentarse a un nuevo caso de asesinato, el de una estrella del pop en decadencia que ha aparecido asfixiado en su mansión de Versalles.

De algún modo, ambos casos acaban ligados no solo en la mente de Revel sino en la de todo su equipo.

(Sinopsis editorial)


La reseña de este libro forma parte de la lectura conjunta que Tatty y Laky organizan en sus respectivos blogs El universo de los libros y Libros que hay que leer y por los que os invito a pasar si os apetece conocer las opiniones del resto de participantes (tan solo tenéis que pinchar en los enlaces de los blogs y os llevarán directamente a las entradas de la lectura conjunta). Quiero dar las gracias a las organizadoras -en especial a Tatty porque en su blog me sonrió la suerte y gané el ejemplar- por esta iniciativa que me ha resultado muy positiva e interesante.

Una de las cosas que me decidieron a apuntarme, además de tratarse de novela negra, es que el libro venía avalado por un premio del que no había oído hablar en mi vida, el Premio Quai des Orfèbres, pero del que me gustó que lo otorgase un jurado muy peculiar al estar compuesto por policías, jueces, abogados y periodistas.

Clavos en el corazón es una novela negra que bien se podría enmarcar dentro del subgénero policial procesal. La autora fue la primera mujer en Francia en alcanzar el cargo de comisaria de división de la Policía Judicial francesa, uno de los más altos del cuerpo policial,  y es evidente que su trayectoria laboral le ha permitido crear una novela muy realista en la que nos muestra todos y cada uno de los pasos que sigue la policía hasta resolver un caso, transcribiendo incluso los informes que se van haciendo durante la investigación. 

El lenguaje es coloquial y los diálogos suenan muy reales al utilizar la jerga propia policial pero de forma comedida, sin abusar ni abrumar al lector. Pese a la cantidad de barbaridades que durante su profesión sin duda habrá visto la autora, no hay en el libro detalles escabrosos de los crímenes cometidos, por lo que creo que puede ser una novela que guste a un gran número de lectores.

Los personajes están bien perfilados y son uno de los mayores aciertos del libro. Resultan interesantes y a la vez que se va efectuando la investigación vamos conociendo detalles de sus vidas privadas con los que es fácil sentirse identificado. Me han gustado mucho, tanto los policiales como los sospechosos y testigos, y dentro de este último grupo me ha resultado especialmente atractivo Nathan Lepic, un personaje que da mucho juego por tratarse de un joven que en el momento de los hechos tenía ocho años y que padece el síndrome de Asperger, lo que hace que sus apariciones en la novela sean interesantísimas. 

A pesar de todo lo anterior tengo que ser honesta y reconocer que la novela no me ha resultado adictiva. Me ha faltado algo que para mí es fundamental en una novela negra: que me tenga en ascuas. Mi sensación es que la autora, llevada por su profundo conocimiento de la investigación policial, ha dejado un poco de lado esa voluntad literaria de crear suspense, de crear intriga en el lector. 

Los informes finales de la investigación son fascinantes porque atan todos los cabos, esclarecen la más mínima duda que pudiera haber quedado y están impregnados de la misma sensación de realismo y veracidad que tiene toda la trama, sin recurrir a trucos ni artimañas para engañar al lector con el único fin de que encajen todas las piezas. 

En el libro hay alguna que otra errata, como cuando dice daños donde debiera decir dueños (pág. 266) y me ha chocado bastante la cantidad de puntos suspensivos y comas que hay. Algunas expresiones dan la sensación de estar traducidas de forma literal del francés aunque en castellano no tengan mucho sentido o no suenen naturales. Expresiones tales como "la policía puso bajo sello" o "durante el periodo de flagrancia" no me han sonado cercanas porque en nuestro castellano decimos "la policía puso bajo custodia" o "precintó" -según el caso- y "durante el flagrante delito", si acaso. Males menores, cierto, pero que creo que se podrían haber evitado poniendo un poco más de mimo. Me ha chocado también la expresión "degustar un plato muy roborativo", la cual no digo que no pueda ser correcta, pero en un libro donde el lenguaje es en todo momento coloquial la palabra "roborativo" aplicada a un plato de comida no resulta la más natural. 


En definitiva, Clavos en el corazón es una buena novela policíaca. Realista, veraz, coherente, sin trampas; bien planteada y mejor resuelta y que se lee con agrado, pero en la que he echado en falta una traducción más acertada y una mayor voluntad de crear suspense. 


lunes, 20 de enero de 2014

Tentando a la suerte... Lectura conjunta y sorteo de "Clavos en el corazón", de Danielle Thiéry

Qué débil es la carne y más cuando se me pone en el camino una novela negra o de misterio. 


Los blogs Libros que hay que leerEl Universo de los Libros organizan una lectura conjunta y un sorteo de diez ejemplares, cinco en cada blog, del libro Clavos en  el corazón, de Danielle Thiéry. 

El libro tiene una pinta estupenda, en Francia ha sido un éxito y además ya he leído algunas reseñas favorables, de manera que voy a probar suerte en el sorteo a ver si puedo participar en la lectura conjunta.

Si os ha picado la curiosidad podéis consultar las bases pinchando AQUÍ, y el enlace os llevará a la entrada de Libros que hay que leer, o AQUÍ, enlace de la entrada de El Universo de los Libros. También podéis acceder pinchando en el banner situado en el lateral derecho del blog.


El plazo para apuntarse a la lectura conjunta acaba el 20 de febrero pero el del sorteo acaba el 25 de enero, así que si el libro os parece interesante no os lo penséis demasiado.

¡Y que tengáis un feliz lunes!

jueves, 3 de mayo de 2012

LECTURA CONJUNTA EL ORÁCULO DE LOS PECES


Ya me han liado otra vez y eso que el chick-lit no es lo mío, aunque como Carmina dice que no tiene muy claro que ese sea el género del libro y que además está muy bien escrito y es un libro delicioso, pues habrá que darle una oportunidad y apuntarse a la lectura conjunta que organiza en su blog de tinta en vena.

El libro en cuestión es El oráculo de los peces, de Ángeles García, y además de la lectura conjunta y para ir abriendo boca, sortea ni más ni menos que diez ejemplares de la novela gracias a la generosidad de la editorial Martínez Roca.

El plazo para apuntarse es hasta el día 13 de mayo. Como veis no hay mucho tiempo, así que hay que darse prisa. El día 14 se publicarán los resultados del sorteo, y las reseñas de la lectura conjunta empezarán a publicarse a partir del día 28 de mayo.

Los requisitos son básicamente los de siempre, algunos obligatorios (sorteo nacional, ser seguidor del blog...) y otros extras que nos darán más posibilidades de ganar un ejemplar (llevarse el banner, escribir una entrada...).

Lo mejor es que paséis por el blog de Carmina y así conoceréis los detalles de la participación a fondo. Ah, y eso sí, como es lógico, quien resulte ganador de un ejemplar, se tiene que comprometer a publicar la reseña del libro en el plazo estipulado.

Pinchad en este enlace o en el banner de la derecha del blog y os llevará directamente a la entrada de la lectura conjunta.

Espero que os animéis y que seamos muchos los participantes para que la cosa tenga más miga.

Un beso a todos y no lo dejéis, que no hay mucho plazo.

viernes, 6 de abril de 2012

UNA SOMBRA EN PEKÍN


UNA SOMBRA EN PEKÍN
José Ángel Cilleruelo
Ilustraciones de Juan Gonzalo Lerma
Ediciones Traspiés, 2011
Colección vagamundos
Novela ilustrada

Siempre en las viejas fábulas seduce la virtud de encarar los asuntos más hondos del alma desde la sencillez de la vida de los animales. Una sombra en Pekín hereda aquella transparencia, la sorpresa y el candor de los antiguos fabulistas para hablar, ahora, de la gran ciudad, de la soledad y del paso del tiempo con personajes de carne y papel que tienen nombres de animal: la tortuga, cuya fortuna arruinó un tiburón, que ama a una rana y desama a una paloma. En la época indefinida donde ocurren los cuentos, en un país —China— tan lejano en los mapas como inmediato en los sentimientos, un anciano afinador de pianos describe con la caligrafía de su presente el vacío que ha sido su vida desde que salió de su pequeña ciudad para emigrar a la metrópoli. Una fábula que recurre a la ambientación más distante para dibujar con mayor exactitud el retrato de nuestro tiempo.

(Sinopsis de la contraportada)


Tengo que reconocer que Una sombra en Pekín no es precisamente el libro de Traspiés con el que a priori más me habría gustado participar en una lectura conjunta teniendo la editorial otros títulos que me llamaban mucho más la atención. De hecho no me apunté de inmediato cuando se organizó la lectura, y cuando al fin me decidí, pues lo cierto es que la curiosidad me picaba, faltaban apenas dos días para que finalizara el plazo.
 
Si pienso en los motivos por los que tardé en decidirme se me vienen a la cabeza varios: el total desconocimiento sobre su autor, José Ángel Cilleruelo; el título con sabor a literatura oriental, otra gran desconocida para mí; la sinopsis hablando de fábulas y animales; y cómo no, la falta de tiempo. En definitiva todo parecía alejarme del libro.
 
De no haber vencido esos prejuicios, habría dejado escapar la oportunidad de leer un relato delicioso plagado de frases poéticas y de enseñanzas universales que bien merece la pena recordar de vez en cuando.

La lectura conjunta fue organizada por el blog vagamundos de la editorial Traspiés, en colaboración con otros cinco blogs. La fortuna me sonrió en el blog de Jesús, La Caverna literaria, donde gané uno de los ejemplares que se sorteaban.
 
El libro me llegó bastante pronto acompañado de una postal, un marcapáginas, un folleto de la editorial con los títulos de la colección  y media cuartilla pulcramente doblada por la mitad escrita por la editorial deseándome el disfrute de la lectura. Recuerdo que al ver tanto detalle sonreí y pensé que a Ediciones Traspiés le gustaba cuidar a sus lectores.

Para comenzar diré que Una sombra en Pekín es una apuesta arriesgada dentro del panorama literario actual, poblado de temáticas recurrentes, de personajes cortados por el mismo patrón donde la originalidad y el talento parecen escasear, y donde prolifera la novela comercial, lo hecho en serie, lo que vende.

El protagonista es un anciano que ahora, en el final de su vida, regresa a Láng, el pueblo donde nació, acompañado de un viejo cuaderno como único equipaje y con una herida en la frente que no cesa de sangrar. Pasado y presente se van alternando en el relato de forma acertada y el lector irá conociendo los avatares y sinsabores que conformaron su vida en la aldea que lo vio nacer, y los hechos que lo empujaron a marcharse a Pekín en busca de una vida mejor.

Desde el principio el libro está lleno de simbolismos, como cuando el protagonista va a parar al regresar a su pueblo al lugar donde en su día hubo un campo de ciruelos testigo de tantas horas de su niñez, y que es ahora un vertedero en el que escondido entre la basura, descansa un desvencijado piano que despierta sus recuerdos y lo retrotraen a cuando se ganaba la vida afinando pianos, tal y como habían hecho antes su padre y su abuelo. Y será en este paisaje tan insólito donde el anciano nos narrará su vida a la par que la escribe en el cuaderno.

Confieso que soy amante de las citas y frases célebres, esas que resisten el paso del tiempo, y si hay algo que en este libro me ha llamado especialmente la atención, es la cantidad de frases que, como la que trascribo un poco más abajo, con un lenguaje llano exento de ornamentación, contienen mensajes de tan hondo calado:

“Me asombra cómo la noticia que más felicidad promete puede convertirse en el pozo donde nos despeñamos”. (pg. 43)

Ciertamente el libro hace pensar sobre muchas cosas: la soledad, la vejez, el paso del tiempo, la nostalgia, los sueños rotos…

Una sombra en Pekín, es un libro que va de menos a más. El desconcierto inicial, en buena parte debido a los nombres en chino de los protagonistas, da paso a las pocas páginas a un relato que enganchará al lector sumergiéndolo en una historia entrañable y conmovedora llena de enseñanzas escondidas, pese a su enjundia, en palabras sencillas y sin florituras, asequibles a cualquier lector.

Particularmente emotivo me ha parecido el momento en el que el lector descubre la causa de la herida en la frente que desde el comienzo acompaña al protagonista y que le inflige un nuevo sufrimiento mucho más duro que la propia herida en sí: el descubrimiento de ser también un extranjero en su tierra, un forastero en palabras del libro;  o este otro por el modo en que el autor resume lo que fue la nueva vida del protagonista en Pekín:

…"a la semana siguiente restregaba con lija los suelos del hangar por una cantidad ridícula; dos meses después me contrató para la cadena de montaje con sueldo de jornalero, y treinta y siete años más tarde salí una mañana del taller con destino a Láng"… (pg.60)

Podría decir muchísimas frases que me han resultado tan ciertas como estremecedoras, pero sería dar demasiados datos y desvelar en exceso la historia, así que de soslayo diré que no sólo las que salen de boca del protagonista están cargadas de profundidad, personajes secundarios como el vendedor de cuadernos o el padre del protagonista rezuman también sabiduría.

Como en toda fábula que se precie, la ironía tampoco debe faltar y en el libro viene dada fundamentalmente de la mano del hospedero de la pensión donde el protagonista fue a vivir cuando llegó a Pekín, y a causa del cual se verá el recién llegado envuelto en más de un malentendido que arrancará la sonrisa del lector.


Ilustración de Juan Gonzalo Lerma (© del autor)

No puedo dejar de mencionar las preciosas ilustraciones en tinta china, como no podía ser de otro modo, que acompañan al texto de la mano de Juan Gonzalo Lerma y que son una delicia añadida a tan ya de por sí grata lectura.

En definitiva Una sombra en Pekín me ha resultado un relato delicioso en forma de fábula moderna, con sabor a buena literatura y que deja un poso difícil de olvidar.

viernes, 23 de marzo de 2012

Noche y niebla

Noche y niebla
Juan Andrés Moya Montañez
Bubok Publishing S.L., 2011


El 20 de marzo publiqué esta reseña en Ciao, al igual que todos los que colaboramos habitualmente en ese portal y que a su vez hemos formado parte de la lectura conjunta de Noche y Niebla de Juan Andrés Moya Montañez; así que sin más dilación, la reproduzco tal cual está publicada en Ciao.
...

Gracias a Kayena, o ALMARGEN, como es conocida aquí en Ciao, tengo la fortuna de participar en esta lectura conjunta de la primera novela de nuestro compañero John Andy, o mejor debería decir, del escritor Juan Andrés Moya Montañez. Kayena organizó en su blog Kayena: negro sobre blanco un sorteo y posterior lectura conjunta de la primera novela de Juan Andrés Moya. Tratándose de un compañero de Ciao me apunté sin dudarlo y tuve la gran suerte de ser una de las agraciadas con su libro. Casualidades de la vida, al darle mis datos postales para que me enviase el ejemplar, Juan Andrés vio que residía en la misma provincia que una hermana suya, precisamente la persona que quedó encargada de enviar los libros a los ganadores. Me llamó por teléfono para entregarme en mano el libro, y descubrimos que además de lugar de residencia (en mi caso, además ciudad natal) compartíamos también profesión. Ya dijo alguien eso de que "el mundo era un pañuelo".

Con la venia de Juan Andrés, y dado que su sinopsis me parece muy acertada, reproduzco literalmente el ARGUMENTO de la contraportada del libro:

Lucía se enfrenta al ocaso de su padre con la memoria repleta de dulces recuerdos y el corazón henchido de admiración. Sin embargo, la irrupción de una anciana desconocida, su rencor y su ira, la obligará a sumergirse en el capítulo más oscuro de la historia argentina, y por ende, a rozar el límite último de su moralidad y su cordura.
(Sinopsis de la contraportada)

IMPRESIONES

Noche y niebla es una novela corta o un relato largo, según se mire. Da igual, lo que importa de Noche y niebla no es su extensión sino su contenido, tan profundo y estremecedor como desgarradoramente real, tanto que es imposible que el lector que se acerque a esta novela quede indiferente tras su lectura. Trata un tema muy duro y consigue que el lector se estremezca, aun siendo un tema nada novedoso, más propio de una novela larga e incluso histórica, para más detalle. Condensar una historia cargada de tintes dramáticos en tan escasas páginas tiene su miga. Noche y niebla lo consigue.

Noche y niebla fue producto de un sueño tan extremadamente real que Juan Andrés se vio en la imperiosa necesidad de plasmarlo en papel.

Comienza de forma enternecedora, relatando una escena entre un padre y su hija pequeña. Si bien la escena parece una mera anécdota, (eso sí, plagada de magia) a mi modo de ver sirve para plasmar  la relación tan especial que la niña mantiene con su padre, ese héroe que incluso es capaz de “atrapar” el sol en un vaso para ella. Esta primera escena del libro nos acerca también a la destreza que Juan Andrés destila como narrador. Está plagada, como especificaré más adelante, de una gran riqueza narrativa, no sólo de palabras sino de formas literarias.

A continuación, Juan Andrés nos traslada al momento actual de la protagonista del libro, Lucía, y de su padre, moribundo ahora en un hospital de Madrid.

La historia se va contando con saltos en el tiempo, pasado y presente discurren alternativamente entre Buenos Aires y Madrid sin que ello suponga ningún problema para el lector, en primer lugar porque así lo deja claro Juan Andrés al comienzo de cada capítulo,  situándonos en tiempo y ubicación geográfica, y en segundo lugar porque todo está bien entrelazado y va encajando de forma lógica, con lo que es imposible perder el hilo argumental.
 
La novela no está exenta de algunas sorpresas. A raíz de la aparición de una anciana en el hospital madrileño donde el padre de la protagonista se encuentra luchando contra sus últimos días, asistiremos al descubrimiento por parte de Lucía de una incógnita que desde niña rondaba en su cabeza. Leyendo ese capítulo en cuestión, me vino a la memoria aquella película de Costa-Gavras, La caja de música, en la que una hija, interpretada por Jessica Lange, se enfrentaba a un descubrimiento tan atroz como al que se enfrenta Lucía en Noche y Niebla. Y es que desgraciadamente, hay muchas "Lucías" en este mundo. Siguiendo con los recuerdos visuales que el libro me ha traído a la memoria durante su lectura, otro personaje, la madre de Lucía, Gabriela, también me ha hecho recordar a la madre del niño protagonista de otro film también duro, El niño con el pijama de rayas. Ésta, sin embargo por un motivo muy diferente: por ser una mujer que ha preferido vivir al margen en su particular palacio de cristal, sin querer ver lo que ocurría tras los muros. Desgraciadamente, también hay muchas "Gabrielas" en el mundo.
Me resulta muy difícil escribir esta opinión sin "destripar" el libro, estoy intentando hacer un fuerte ejercicio de contención para evitarlo, y no sé si lo estaré consiguiendo, si no es así, pido disculpas al posible futuro lector.

Continuando en materia, si bien la reacción de Lucía ante su infame descubrimiento es desgarradora, quisiera resaltar dos partes del libro que a mí me han conmovido más que la propia historia de Lucía, no tanto desde el punto de vista emocional, sino desde el punto de vista narrativo. Una de ellas, es la parte dedicada al interrogatorio y al lamentable desenlace de la mano del padre de la protagonista y de Fernando, el hijo de la anciana. En mi opinión Juan Andrés ha captado la esencia del verdugo a las mil maravillas, unos cuantos diálogos perfectamente recreados han bastado para que en mi mente se forjara la imagen de lo que estaba ocurriendo.

La otra parte que quiero destacar, se encuentra en el capítulo 13 del libro, bajo mi punto de vista, el clímax de la novela literariamente hablando. No puedo entrar en detalles exhaustivos sin desvelar gran parte de la historia, pero esa alternancia de la que hace uso Juan Andrés entre la víctima y el verdugo, esas reminiscencias oníricas de la víctima intercaladas con los "golpes" verbales y físicos del verdugo, sobrecoge y emociona a la vez que vuelve a demostrar la eficacia narrativa y el talento de Juan Andrés. Los últimos momentos de Fernando, repito, son sublimes.

No puedo dejar de mencionar la cuestión del lenguaje. Juan Andrés tiene un amplio conocimiento de la gramática española. Desconozco su trayectoria literaria anterior pero en la novela me ha dado la impresión de que bebe de las fuentes de la poesía, parece que se hubiera curtido en ella antes de adentrarse en el terreno de la prosa. La cantidad de recursos literarios y figuras que utiliza en la narración, plagada de símbolos y metáforas, me lleva a pensar así. Noche y niebla destila lirismo y musicalidad en sus palabras.

La fuerza y realidad que imprime a los diálogos, tampoco es una cuestión que deba quedar fuera de este humilde análisis. Juan Andrés se mueve como pez en el agua en este terreno. Todo el lirismo que destila su prosa cuando ocupa el papel de narrador, está ausente en los diálogos en boca de los personajes, utilizando las expresiones necesarias que lo curten de un realismo aplastante. A modo de ejemplo, las frases y palabras que pone en boca de la anciana, cargadas de dureza y de realismo, lo dejan patente. Todo ello me lleva a pensar que Juan Andrés se desenvuelve con la misma maestría en ambos terrenos, como constructor de diálogos reales y creíbles y como profundo narrador provisto de un vastísimo vocabulario que en ocasiones ronda una belleza que, aun a riesgo de hacerme repetitiva, lo acerca a la poesía más que a la prosa, demostrando sobradas dotes para ambas cosas.

Quisiera destacar también y con respecto al lenguaje, la dificultad que entraña escribir, según el personaje del que se trate, teniendo que adaptar el idioma español a las características lingüísticas propias de la lengua argentina, como pueden ser el uso del voseo y la pérdida del diptongo en el verbo. Lo cierto es que tal alternancia denota además de un buen ejercicio de documentación, mucha técnica y seguridad narrativa.

Noche y niebla se lee en un suspiro, no ya por la brevedad de la obra, (las hay breves pero insufribles) sino porque es ágil, amena, y sorprende aún más si cabe, que pueda cumplir esas premisas tratando un tema tan duro y tan profundo. Parece mentira que un texto tan breve encierre tan altas dosis de creatividad.

Me gustaría terminar mi opinión dando las gracias a Kayena, (ALMARGEN) por esta preciosa iniciativa y por la magnífica organización con la que la ha realizado, sin dejar ni el más mínimo detalle al azar.

Y a ti, Juan Andrés, desearte el mayor de los éxitos en la que espero sea una prometedora y larga vida literaria. Talento no te falta.
...

jueves, 2 de febrero de 2012

DE LECTURAS CONJUNTAS VA LA COSA

¡En qué estaría yo pensando cuando decidí abrir un blog literario! Se suponía que la idea era escribir algunas reseñas de libros que me llamaran la atención por algún motivo; por demasiado buenos, por demasiado malos, por demasiado normales... Vamos, del libro que en ese momento me apeteciera escribir y punto, sin más.

Pero ilusa de mí, ignoraba que la blogosfera estaba llena de tentaciones, tantas que es casi imposible resistirse a ellas. Una, sin duda son los sorteos, y la otra, las lecturas conjuntas. Y es que ver a tanta gente animándose es una tentación tan grande que parece que si no te apuntas te vas a perder algo. Por eso esta noche os traigo dos lecturas conjuntas a las que me he apuntado (que Dios se apiade de mí) con sus correspondientes sorteos.

1ª.- Kayena, del blog Kayena: negro sobre blanco nos tienta con una lectura conjunta muy especial ya que se trata de la primera novela de un compañero de Ciao (esa página de opinión donde coincidimos muchos de nosostros), Juan Andrés Moya Montañez, más conocido como John Andy.

La novela se titula Noche y Niebla.

John Andy ha cedido a Kayena 5 ejemplares de la novela para sortearlos entre todos los que se animen a participar.

Tenéis de plazo hasta el 20 de febrero.

Aquí os dejo el enlace con las BASES.



2ª.- La imparable Laky del blog Libros que hay que leer nos invita a participar en la lectura conjunta del libro El cementerio de la alegría, de José Antonio Castro Cebrián, una de las novedades más sabrosas de la editorial Martínez Roca, que muy generosamente, ha cedido a Laky 4 ejemplares del libro para sortearlos.

El plazo para participar termina el sábado a las 18:00 horas, así que no os lo penséis demasiado.

Pero quién mejor que Laky para explicar los requisitos. Aquí os dejo el enlace con las BASES







¿Quién se anima?

domingo, 15 de enero de 2012

EL JARDÍN OLVIDADO

EL JARDÍN OLVIDADO
Kate Morton

Suma de letras, 2010
544 Páginas
ISBN 9788483651568

 
Las editoriales que rechazaron los manuscritos de Kate Morton andarán tirándose de los pelos. Esta australiana afincada en Brisbane ha conseguido con su segundo libro, El jardín olvidado, toda una legión de lectores y de fans que se han rendido a sus pies, andan leyendo su primera novela, La casa de Riverton, y ya están impacientes ante la inminente publicación de su tercera novela, Las horas distantes.

Y es que El jardín olvidado engancha

Buena parte de este éxito la tiene la campaña de promoción que Suma de letras le está dedicando al libro. Tiene su propia página en Facebook y gracias a los sorteos que realiza la editorial y a las reseñas que cuelgan los lectores la página tiene ya un buen número de adeptos que no han dudado en pinchar el “me gusta”.


Además de tan magna campaña publicitaria no hay que dejar de lado el trocito de gloria que, a mi juicio, le corresponde al creador de la portada del libro, infinitamente mejor y más sugestiva que las portadas extranjeras. Su nombre es Eduardo Ruiz y considero que merece también ser mencionado puesto que parte el éxito del libro se debe al exquisito diseño de la portada.


Sin embargo un libro no llega a tan altas cimas tan sólo por las campañas de promoción y por una portada atractiva y sugerente siendo el buen oficio en el arte de escribir de Kate Morton el que ha conseguido que miles de personas se hayan acercado a la lectura de este libro, encumbrándolo como una de las mejores novelas del pasado y a la vez tan cercano 2011.


Imagino que la historia del libro es de sobra conocida por todos a la vista de las cifras de ventas que presenta, pero por si alguien todavía no lo sabe, transcribo la sinopsis de la contraportada del libro:

En vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada la Autora ha prometido cuidar de ella, pero la Autora desaparece sin dejar rastro…

Un terrible secreto sale a la luz…
En la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de la verdad de sus antepasados que la lleva a la ventosa costa de Cornualles.

Una misteriosa herencia que llega en el siglo XXI…
A la muerte de Nell, su nieta Casandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín en las tierras de Cornualles que es conocido por la gente por los secretos que estos esconden. Aquí es donde Casandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio, que se remonta un siglo, de una niña desaparecida.


El jardín olvidado es la historia de varias mujeres, principalmente de tres, la niña abandonada, Nell; una escritora de cuentos de hadas, La autora Eliza Makepeace; y Casandra, la nieta de Nell. Todas ellas presentan un pasado con muchos claroscuros que se irá desentrañando conforme avanza la historia.

Varias fuentes sirvieron de inspiración a Kate Morton para escribir El jardín olvidado. La más importante fue un caso real que le contaron sobre una niña que apareció sola en un puerto de Australia, historia con la que arranca la novela. Su abuela fue también fuente de inspiración para Morton, quien le contó que a los 21 años supo que había sido adoptada, hechos que le sirvieron para dar vida al personaje de Nell. Y por último Los jardines perdidos de Heligan en Cornualles, que si bien no están mencionados explícitamente en el libro, también fueron un punto clave a la hora de escribir la novela.

 
La historia se va contando con saltos en el tiempo según se trate de una u otra de las tres protagonistas, por lo que iremos del pasado al presente pasando por distintas épocas y lugares desde 1900 a 2005. Pese a ser un libro de sagas familiares y forjarse en un periodo de tiempo tan amplio, la historia del libro no va de la mano de sucesos históricos acaecidos en las épocas narradas a diferencia de otros libros sobre sagas familiares donde la historia es protagonista indiscutible. El jardín olvidado no es por tanto una novela histórica y más que nada lo digo para que nadie se despiste al leer en la sinopsis lo de la Primera Guerra Mundial.
 
Los saltos en el tiempo y las distintas voces que los acompañan en la narración pueden al principio resultar un tanto liosos pero no lleva mucho hacerse con la historia porque está muy bien contada. A medida que vamos descubriendo de la mano de cada protagonista una pieza más, Kate Morton añade nuevas piezas, de manera que quedas enganchada desde la primera hasta la última página del libro. Tampoco el misterio que envuelve la historia del libro tiene nada que ver con las novelas de suspense tal cual las conocemos. Aquí no hay detectives ni policías. Aquí hay secretos familiares que marcarán las vidas de tres generaciones de mujeres.
  
La historia de La autora, Eliza, es sin lugar a dudas la que más sobrecoge y la que más me ha gustado, sobre todo en lo tocante a la parte dedicada a su infancia, que consigue transportarte hasta los cuentos de Dickens, esos que estaban poblados de adultos miserables y usureros y niños que malvivían y a duras penas sobrevivían, teniendo siempre presente la amenaza del orfanato. Y es que si algo destaca en este libro, por encima del misterio que lo envuelve, es la perfecta ambientación que tiene la novela. Porque ésta es también una novela de descripciones de lugares, de edificios, que se convierten casi en un personaje más, y todo ello de la mano de una prosa exquisita, asequible y amena, muy al estilo de las novelas victorianas.

No sólo resultan interesantes las tres protagonistas principales de la historia, hay otras que incluso me han llegado más que Nell o Casandra. Adeline es un personaje con el que pese a ser "la mala de la película" he empatizado. He podido sentir la amargura de esa mujer, el amor incondicional hacia su hija enferma Rose, el no sentirse ni de una clase social ni de otra, queriendo pertenecer a toda costa a una pero sintiéndose en su fuero interno de la otra. He podido oír el roce de sus pesados vestidos de época al andar, y todo ello gracias a la perfecta descripción que hace Kate Morton, sin escatimar en detalles, pero haciéndolo de forma amena, sin aburrir, antes al contrario, gracias a ellos consigues introducirte tanto en la historia de la novela.

A mí, que soy tan amante del misterio, una vez leído el libro me doy cuenta de que ni tan siquiera eso ha sido ni lo más importante ni lo que más me ha gustado. Lo mejor ha sido el disfrutar página a página de una prosa encantadora que recupera lo mejor de los clásicos. Y tanto es así que temes que se acabe y entonces entiendes que los lectores salgan corriendo a hacerse con La casa de Riverton o anden expectantes ante la próxima publicación de Las horas distantes.

 
No obstante ser una historia redonda también se le pueden poner "peros" al libro, como por ejemplo, el no terminar de entender la reacción de Nell ante el descubrimiento de su adopción, algo que me ha resultado excesivo y por ende un poco inverosímil, o el no terminar de empatizar con Casandra pese a ser el hilo conductor de la novela y sin cuya presencia no se podría desvelar ese secreto de familia que conforma el nudo principal de la historia.
Los personajes masculinos, si bien muy interesantes dos de ellos, Linus y Nathaniel, están bien perfilados pero poco desarrollados lo que hace que algunas circunstancias queden inconclusas. Concretamente el personaje de Linus, pese a devenir bastante jugoso, me ha resultado poco creíble quizá por esa falta de desarrollo. Y el de Nathaniel sin duda podía haber dado mucho más de sí de haber decidido Kate Morton ahondar tanto en ellos como lo ha hecho con las mujeres del libro.

Y es que, no nos engañemos, El jardín olvidado es una novela escrita por una mujer y escrita sobre todo para mujeres y aunque no dudo de que pueda ganar adeptos en el género masculino, será sin duda en el femenino donde los tendrá a mansalva. No debe llevar sin embargo este comentario a error
porque esto no es un folletín ni una novela romántica, y pese a que Suma de letras la encuadre en el género de "Novela de sentimientos", que los hay, no por ello cae en el sentimentalismo ni en la lágrima fácil.

Algunos lectores también podrán encontrar un fallo en el desenlace y lo tildarán de previsible, de estar cantado, circunstancia que no tiene la más mínima importancia porque lo verdaderamente interesante del libro se encuentra a lo largo de sus más de 500 páginas. Ya digo que no es una obra maestra pero ronda la perfección. Hasta los cuentos que se narran dentro del libro, escritos por el personaje de Eliza, La autora, son bonitos, y es que El jardín olvidado es un cuento de hadas con la fuerza de los clásicos pero dotado de un halo actual que te transportará durante sus más de 500 páginas a un mundo del que no querrás salir.

En conclusión El jardín olvidado es una novela redonda, con una historia inolvidable, escrita con una prosa de gran calidad y que te deja con ganas de seguir leyendo el resto de la obra de Kate Morton, circunstancia que, no me cabe duda, es el mejor piropo que se le puede dedicar a un libro.


Kate Morton

 
Esta reseña forma parte una lectura conjunta organizada por María, del blog De todo un poco, a la que no dudé en apuntarme pese a haber leído el libro justo antes de que la organizara, pero es que El jardín olvidado te deja con ganas de más y creí ver en esta lectura conjunta una buena oportunidad de seguir inmersa en sus páginas.









 








jueves, 24 de noviembre de 2011

TODO LO QUE MUERE


TODO LO QUE MUERE
John Connolly
 
Tusquets editores (2004)
ISBN 978-84-8310-261-9
432 páginas
 
Una noche, Charlie «Bird» Parker, inspector del Departamento de Policía de Nueva York, discute por enésima vez con su mujer y sale a tomar unas copas; cuando vuelve a casa, se encuentra a su mujer y a su hija de tres años salvajemente asesinadas. Entre los sospechosos figura el propio Parker, pero el crimen no podrá resolverse. Incapaz de superar los sentimientos de culpabilidad y expulsado del cuerpo de policía, Parker se convierte en un hombre atormentado, violento y deseoso de venganza. Cuando su ex jefe le pide ayuda para resolver el caso de una joven desaparecida, Parker acepta y se embarca en una investigación que le llevará hasta el sur de Estados Unidos, donde se las verá con el crimen organizado, con una extraña anciana que dice oír voces de ultratumba y con el «Viajero», un despiadado asesino en serie... (SINOPSIS EDITORIAL)

 
Hace tiempo que tenía ganas de formar parte de alguna lectura conjunta ya que nunca había participado en ninguna y era algo que me apetecía probar; y hace tiempo que quería leer a John Connolly, a quien descubrí por primera vez al ver su nombre en las librerías junto al de Michael Connelly, autor que me gusta desde hace años. La primera vez que lo vi me pregunté si tendrían algún parentesco, los dos juntitos en los estantes de la novela negra, el apellido..., y no fue hasta más tarde cuando me di cuenta de que el apellido no era el mismo, sólo parecido. Aun así, su nombre y el de sus novelas ya se habían grabado en mi memoria. Luego, más tarde, empecé a leer opiniones de sus libros y pasó definitivamente a mi lista de lecturas pendientes. Así que cuando vi que Bookworm (Bitácora de mis lecturas) organizó una lectura conjunta del primer libro de la saga de Charlie Parker, no lo dudé y me apunté, cumpliendo así ambos deseos a la vez.


Todo lo que muere es una auténtica novela negra. Os parecerá obvio, ¿no? Pues lo especifico porque, como ya habéis apuntado algunos en vuestras reseñas, tendemos a encuadrar dentro de este género todo libro donde haya un muerto, un policía o un detective, y aunque un libro se debe medir por su calidad y no por su género, creo que en este caso es importante hacer la distinción, ya que de lo contrario, algún lector que ande buscando un poco de suspense al estilo de otras novelas muy de moda últimamente (de las que yo también soy lectora y además me gustan), se dará de bruces con una novela dura, brutal, explícita en descripciones y que no ahorra en detalles por más escabrosos que estos sean (aunque tranquilos, que no hay casquería fina) con la posible consecuencia de hacerle aborrecer erróneamente la novela negra.

Porque en Todo lo que muere, haciendo honor a su título, no se salva ni el gato.

Todos los detectives novelescos suelen tener un punto oscuro o gris en sus vidas. No voy a hacer comparaciones para no aburrir, pero es uno de los tópicos del género y Charlie Parker, para no ser menos, no escapa a ese cliché. Expolicía metido a investigador privado, exalcohólico, con la muerte de su esposa e hija a sus espaldas...
 
Sin embargo Charlie Parker está provisto de una característica que sí lo hace del todo diferente de sus colegas de género, y es que en la novela hay unas pinceladas, aunque bastante solapadas, de tintes sobrenaturales. Por lo que he leído, en las siguientes novelas de la saga, al parecer el carácter sobrenatural está más presente que en Todo lo que muere. Sin embargo esto no debe llevar a error a los amantes del género negro más puro, pues en el libro se llega a la resolución de los casos como consecuencia de la necesaria investigación policial y no de resultas de fenómenos paranormales.

La trama tampoco se libera de los clichés al recurrir al socorrido asesino en serie y es que ese psicópata típico de las películas americanas tampoco escapa a Todo lo que muere. A mí personalmente no me ha importado pese a estar muy visto, porque la trama está bien construida. Como además de la lectura, el cine es otra de mis pasiones, por momentos mientras leía el libro, me venían a la cabeza imágenes de Seven o Resurrección. (Si habéis podido resistir esas películas hasta el final, podréis aguantar la lectura del libro en lo tocante a sus explícitas descripciones.)

Pero no sólo me han venido a la mente esas películas mientras leía el libro, también me han venido clásicos como El padrino o alguna película de Tarantino. La primera en lo tocante al mundo de la mafia, fielmente retratado en el libro, y Tarantino porque en este libro hay mucha, muchísima acción. Que durante la lectura del libro me haya acordado de tantas, lo achaco a que Todo lo que muere podría servir perfectamente de base para un guión cinematográfico porque creo que tiene todos los ingredientes necesarios para ello.

No todo es acción en el libro, también hay sentimientos, disquisiciones sobre el bien y el mal, y pese a que en algunos momentos puedan llegar a aburrir, las he visto necesarias. Hay que tener en cuenta que se trata de un hombre que pierde a su familia mediante el crimen más brutal que uno pueda imaginarse y todo mientras el protagonista se encuentra emborrachándose en un bar. Lógicamente una cosa así no tiene más remedio que influir en su personalidad, de lo contrario el personaje no sería creíble. Por tanto las dudas de Parker, sus miedos, sus sentimientos de culpa, sus ansias de venganza, su lengua ácida e irónica presente en toda la novela al estar narrada en primera persona, conforman al personaje haciéndolo real y convirtiendo sus actos en coherentes con su situación personal, incluso cuando traspasan el marco de la legalidad.

"Windgate no sería capaz de elaborar siquiera el perfil de un pedo. Era un cabrón hipócrita y paternalista, pero era a su vez hermano del comisario, y eso lo convertía en un cabrón hipócrita y paternalista con influencias". (pág.:32)

A diferencia de otras novelas negras en Todo lo que muere no he encontrado una crítica social explícita, hay algo, pero está bastante enmascarado por la fuerza de la trama, hecho que por ejemplo sí está muy presente en las novelas de Henning Mankell o Stieg Larsson, y es que aquí la acción es la protagonista absoluta.

La lectura del libro no se me ha hecho sin embargo regular, he tenido algunos altibajos y es que, pese a comenzar de forma impactante (nada nuevo por otro lado, y menos en este tipo de libros) enganchándote irremediablemente, luego hay momentos en los que el interés decae para resurgir nuevamente pasadas unas páginas. Lo achaco principalmente al exceso de personajes. Y es que Connolly nos tenía preparada una sorpresa en el libro, una historia dentro de otra, pero no una historia cualquiera, sino una que podría muy bien haber dado lugar a un libro diferente porque no está puesta para rellenar páginas sino que está perfectamente delineada, con entramado propio y desenlace independiente. Dos tramas tan complejas y con tanta cantidad de personajes impiden que el ritmo de la lectura sea uniforme. Connolly es un maestro creando historias, lo demuestra en este libro, pero el resultado es un arma de doble filo pues no terminas de acostumbrarte a unos personajes cuando te encuentras con otros.

Este ha sido sin duda el obstáculo más grande que yo he encontrado en el libro hasta el punto de perder el hilo y tener que retroceder en alguna ocasión para recordar de quién se estaba hablando, por lo que considero que Todo lo que muere es una novela que requiere la concentración del lector porque la trama compleja y la cantidad de personajes así lo exigen. No es un libro que se pueda leer cuando uno tenga un ratito libre porque no se nos da masticado, uno tiene que poner de su parte o se perderá inevitablemente.


Había leído en alguna de vuestras reseñas que el final era buenísimo y no puedo estar más conforme. Todo lo que muere termina de una forma más que destacable, sin dejar nada inconcluso y aunque para algunos el desenlace pudiera ser predecible, es la forma como se produce y no el quién lo que quita el hipo. Las últimas páginas se vuelven grandiosas.

Que si volveré a leer a John Connolly. Por supuesto. Qué duda cabe.

John Connolly es irlandés.
Todo lo que muere fue su primera novela. Estuvo nominada al premio Bram Stoker y ganó el Premio Shamus (1999) a la mejor primera novela.
Connolly ha publicado hasta 2010 otras siete novelas protagonizadas por Charlie Parker, además de otras novelas fuera de esta serie.

domingo, 30 de octubre de 2011

Lectura conjunta y Sorteo

A escasas horas para el final del plazo, he sucumbido a la tentación y me he apuntado al sorteo del libro El sabor de las pepitas de manzana, de Kathanira Hagena, objeto a su vez, de la primera lectura conjunta organizada en el blog Carmen y ami@s.

 
Es un libro del que hasta hace apenas unos días no sabía ni de su existencia, pero ahora que no paro de ver entradas vuestras anunciando la lectura y el libro reconozco que me han entrado ganas de leerlo. Supongo que El jardín olvidado que estoy a puntitito de terminar, también ha tenido algo que ver, y es que ya que el final se acerca, me ha parecido ver por vuestras palabras ciertas similitudes con El sabor de las pepitas de manzana y he creído que podría muy bien disfrutar de su lectura. Y así es que me veo, a poco de acabar el plazo para apuntarse, escribiendo esta entrada.

Carmen sortea 4 ejemplares del libro, así que hay más posibilidades de que nos toque alguno.

Los requisitos para apuntarse los tenéis en el siguiente enlace: Lectura conjunta y sorteo
 
Mis razones para apuntarme ya las sabéis.

¿Cuáles son las vuestras?

Todavía estáis a tiempo.

                                                             

sábado, 29 de octubre de 2011

LECTURA CONJUNTA Y SORTEO

 
En el blog Libros que hay que leer y gracias a la generosidad de la editorial Martínez Roca, que regala 10 ejemplares, ni más ni menos, del libro "Colgado en tus manos", de Cleare Seeber, Laky ha puesto en marcha su tercera Lectura conjunta.
 
Si os apetece leer este trepidante thriller y encima ganar el libro, sólo tenéis que seguir los pasos que encontraréis en el siguiente enlace: Lectura conjunta y sorteo
 
 


Tenéis de plazo hasta el día 8 de noviembre.

¿Os animáis?