
EL NIÑO 44
Tom Rob Smith (2008)
Editorial Espasa Libros, S.L.U.
ISBN 9788467027624
528 páginas
Leo Stepanovich Demidov, un prometedor agente del MGB, el servicio secreto
ruso, es acusado de un delito de traición que no ha cometido y huye de Moscú con
su mujer. Se refugia en las colinas y descubre que varios niños han sido
brutalmente asesinados, un terrible episodio del que el Partido Comunista se
desentiende. Decide emprender una investigación por su cuenta para esclarecer
esas muertes, a sabiendas de que arriesga su vida y la de su mujer. (Sinopsis editorial.)
(REUTER - Moscú - 16/02/1994
EL PAÍS.com)
El carnicero de Rostov, responsable de 52 asesinatos, ha muerto. Fue ejecutado por un disparo de revólver en la nuca, como es costumbre en la región de Rostov, después de que el presidente ruso, Boris Yeltsin, rechazara una última apelación de clemencia. Andrei Chikatilo, de 57 años, antiguo profesor, era uno de los mayores asesinos en serie dela historia. En el
juicio estremeció a todos con los macabros detalles de su carrera delictiva,
que comenzó en 1978 y concluyó con su detención en 1990. Chikatilo se atribuyó
la muerte de 21 niños de edades comprendidas entre los ocho y los 16 años; de
14 niñas entre los nueve los 17 años y de 17 mujeres mayores en Rusia, Ucrania
y Uzbekistán.
Escalofriante noticia y no menos escalofriante novela.
Voy a inyectarle aceite de alcanfor en el flujo sanguíneo. ¿Entiende lo que eso le hará? (pág. 82)
Leo es ahora el traidor, el perseguido, la víctima de su propia medicina. Y mientras tanto, el número de niños asesinados sigue aumentando y es en ese ambiente hostil cuando se embarca en la misión más difícil de su vida: encontrar al asesino.
Mucho se ha dicho ya sobre este libro y no seré yo probablemente quien descubra nada nuevo sobre él. Sin embargo me ha conmovido y me he visto en la necesidad de compartir mi experiencia con todos aquellos amantes dela lectura. Es un libro
intenso, conmovedor, de los que dejan huella. La narración es fluida y tanto la
trama como los personajes están bien desarrollados. El autor no ha dejado
ningún detalle al azar y en ningún momento queda la sensación de pérdida del
hilo argumental. Pese a estar inspirado en "el carnicero de Rostov" el autor no se
recrea en las atrocidades que éste cometió con sus víctimas, lo cual se
agradece, porque ya de por sí es un libro duro. En lo que sí se recrea el autor
es en la paranoia que se respiraba en la Rusia de Stalin, con lo que no es de
extrañar que el libro, vendido a más de 30 países, no haya encontrado aún
editor en Rusia.
Por ponerle algún "pero" diré que el final y algunas escenas, como puede ser la de la huida de un tren que protagonizan Leo y su esposa, pueden resultar un tanto peliculeros, pero devienen en nimiedades que no consiguen desmontar tantas páginas de buena y grata lectura.
Un libro altamente recomendable.
Mi nota: 9/10. Y es que no hay nada mejor para reconocer cuándo se está ante
un buen libro que haberse leído previamente uno deplorable (las comparaciones
son odiosas). De ahí, quizá, pero sólo en parte, mi altísima valoración sobre
él.
(REUTER - Moscú - 16/02/1994
EL PAÍS.com)
El carnicero de Rostov, responsable de 52 asesinatos, ha muerto. Fue ejecutado por un disparo de revólver en la nuca, como es costumbre en la región de Rostov, después de que el presidente ruso, Boris Yeltsin, rechazara una última apelación de clemencia. Andrei Chikatilo, de 57 años, antiguo profesor, era uno de los mayores asesinos en serie de
De acuerdo
con el relato del carnicero de Rostov, sus crímenes obedecían a irrefrenables
impulsos sexuales que le llevaban a matar y descuartizar a sus víctimas. En más
de una ocasión cocinó y comió partes de ellas, y en otras inició su sesión de
troceamiento con los niños vivos, a los que cortaba orejas y demás en medio de
terribles sufrimientos.
Los
abogados de Chikatilo adujeron enfermedad mental, pero los jueces no lo aceptaron.
El tribunal al dictar la pena de muerte acusó además a la policía de
"absoluta incompetencia".
--------------------------------------------------------------------------------------Escalofriante noticia y no menos escalofriante novela.
Un joven
británico, Tom Rob Smith, guionista de series de televisión, mientras se documentaba
para uno de sus guiones se topó con la historia real de Andrei Chikatilo, más
conocido como "el carnicero de Rostov". Así nació
El niño 44, una ópera prima con la que cosechó un éxito rotundo,
recibió el reconocimiento de la crítica y obtuvo el Ian Fleming Steel Dagger de
la Crime
Writers Association (CWA) al mejor thriller de 2008, premio británico que
también han ganado entre otros Michael Connelly o Harlan Coben.
Smith se
inspira en esa historia pero dándole un giro en el tiempo, retrotrayéndola
varias décadas hasta situarla en la Rusia de Stalin, y lo que a priori pudiera
parecer la historia tipo de un asesino en serie, torna de la mano del autor en
un escalofriante repaso al régimen estalinista, de hecho, la historia
detectivesca por así decirlo, no se nos presenta hasta bien entrada la novela.
Es mejor que
sufran diez inocentes a que escape un solo espía (pág. 44)
Vigila a
aquéllos en quienes confías (pág.
45)
El libro
comienza con un durísimo retrato de la hambruna padecida en la Ucrania de 1933 para dar luego un salto y situarlo en la década de los 50 y presentarnos al
verdadero protagonista de la historia, Leo Demidov, un condecorado héroe de la II Guerra Mundial
convertido ahora en oficial destacado del MGB (anterior nombre del KGB).
El personaje de
Leo se nos presenta como un verdadero robot del régimen estalinista, un Leo que
no cuestiona la línea de su partido y que no duda en arrestar a quien se le
ordene ni en participar de cuantas torturas sean necesarias hasta arrancar una
confesión.
Voy a inyectarle aceite de alcanfor en el flujo sanguíneo. ¿Entiende lo que eso le hará? (pág. 82)
Progresivamente
asistiremos a la evolución personal del protagonista provocada por la muerte
del hijo de un compañero de trabajo, la sed de venganza de uno de sus
subordinados y el arresto y tortura de un inocente acusado de espionaje. Pero el giro
fundamental le viene dado cuando recibe la orden de vigilar a su propia esposa.
Se enfrenta entonces a una difícil elección: su vida o la de ella.
Mi mujer es inocente (pág.132)
Leo es ahora el traidor, el perseguido, la víctima de su propia medicina. Y mientras tanto, el número de niños asesinados sigue aumentando y es en ese ambiente hostil cuando se embarca en la misión más difícil de su vida: encontrar al asesino.
Mucho se ha dicho ya sobre este libro y no seré yo probablemente quien descubra nada nuevo sobre él. Sin embargo me ha conmovido y me he visto en la necesidad de compartir mi experiencia con todos aquellos amantes de
Por ponerle algún "pero" diré que el final y algunas escenas, como puede ser la de la huida de un tren que protagonizan Leo y su esposa, pueden resultar un tanto peliculeros, pero devienen en nimiedades que no consiguen desmontar tantas páginas de buena y grata lectura.
Un libro altamente recomendable.
