sábado, 22 de septiembre de 2012

EL ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA


Rescato esta reseña que publiqué en Anika entre Libros para saludar a mis compañeros blogueros y decirles que ya estoy de vuelta (con mucho pendiente, muchas ganas de pasar por vuestros blogs y muchos problemas con el nuevo diseño de Blogger que me trae de cabeza, esa es otra), y es que no se me ocurre mejor manera de hacerlo que con uno de los libros que más me han hecho reír en toda mi vida.

Muchos besos a todos y mejores sonrisas.



EL ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA
Eduardo Mendoza

Editorial Seix Barral
Colección Biblioteca Breve
© Eduardo Mendoza, 2012
© Editorial Seix Barral, S.A., 2012
1ª Edición, abril de 2012
Género y tags: Narrativa, Novela, Detective, Locura, Saga, Humor, Sátira, Parodia policiaca. Barcelona. Literatura española.
ISBN: 9788432210006
            272 Páginas



               Argumento 

El anónimo detective de El misterio de la cripta embrujadaEl laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras regresa a la acción en tiempos de crisis. Contra su voluntad, es decir, movido por la amistad y sin un euro en el bolsillo, vuelve a ejercer de insospechado sabueso en la Barcelona de hoy en una carrera contrarreloj por desarticular una acción terrorista antes de que intervengan los servicios de seguridad del Estado. 

Años después de dejar el sanatorio mental donde compartieron celda, Rómulo el Guapo le propone un golpe a nuestro protagonista. Su negativa y la misteriosa desaparición de Rómulo serán el arranque de un enredo para resolver un caso de repercusiones internacionales con la ayuda de un infalible equipo: la adolescente Quesito, el timador profesional Pollo Morgan, el africano albino Kiwijuli Kakawa, conocido como el Juli, la Moski, acordeonista callejera, el repartidor de pizza Manhelik y el señor Armengol, regente del restaurante Se vende perro. 

Eduardo Mendoza regresa con una sátira genial, como las que sólo él sabe hacer. En ella la fábula crea su propia verosimilitud, que es, paródicamente, la del género policial, y la de la farsa convertida en apólogo moral. No se puede contar el libro sin una sonrisa; pero es imposible leerlo sin carcajadas, y sin comprender que en la Europa en quiebra técnica que habitamos no basta con el humor dinamitero e inventivo: es preciso, además, el don de la lucidez.

(argumento editorial)

            Comentarios

Muchas veces he oído a amigos míos quejándose de que tal o cual libro que prometían risas a destajo han sido una total decepción. Yo llevo años contestándoles lo mismo: ¿Quieres reírte? Léete a Mendoza y verás si te ríes. 

El enredo de la bolsa y la vida es la cuarta entrega de la saga protagonizada por un detective loco que inició sus aventuras cuando en 1979 Eduardo Mendoza publicó la primera novela de la serie, El misterio de la cripta embrujada, novela que nos recomendó leer una profesora hace ya muchos años y que supuso mi primer contacto con el escritor catalán. Desde entonces he seguido a Mendoza con más o menos asiduidad, al más humorístico y al más serio, y nunca me ha decepcionado. Además Mendoza tiene el humilde honor de figurar en mi no menos humilde lista literaria como el autor español del que más libros he leído, el que más me ha hecho reír y el que consiguió que me reconciliara de una vez por todas con el Premio Planeta cuando en 2010 se lo concedieron por Riña de gatos.


En El enredo de la bolsa y la vida nuestro anónimo detective, que en el pasado estuvo recluido en un centro penitenciario para delincuentes con trastornos mentales, regenta ahora una peluquería en la que no entran clientes ni por equivocación, está sin blanca y subsiste a duras penas a base de Pepsi-Cola y gracias a la dudosa generosidad de sus vecinos: unos chinos que regentan un bazar, de ahí la portada del libro con un gato chino encima de un sillón de peluquería. Recibe una invitación del psiquiatra que lo trataba y se reencontrará con un viejo compañero de andanzas frenopáticas.


Desde el principio ya es imposible parar de reír con las anécdotas que su colega Rómulo el Guapo le narra al detective al ponerlo al corriente de su vida, como el frustrado atraco a un banco o el intento de secuestro del avión donde viajaba un equipo de fútbol, que me arrancaron tales lagrimones que a punto estuve de manchar el libro de rímel. Y eso nada más empezar el libro.


Las novelas de Mendoza son inolvidables, pasan los años y uno sigue acordándose de los personajes y sus majaderías. Con El enredo de la bolsa y la vida Eduardo Mendoza vuelve a dejar el listón muy alto, y pese a que aquí el doctor Sugrañes y el alcalde de Barcelona tengan poco protagonismo (¡lo que me pudieron hacer reír en La aventura del tocador de señoras!), con la presentación del personaje de la Moski en la novela o con las apariciones del Sr. Siau, el chino que regenta el bazar de enfrente, me he retorcido de risa. Con ellos y otros más de nombres tan pintorescos y simbólicos como Quesito, el Juli, el Pollo Morgan o un maestro de yoga llamado Pashmarote Pancha (sólo de escribir el nombre ya me entra la risa), el detective se verá envuelto en una trama que aparentemente consistía en averiguar el paradero de su compañero del sanatorio, Rómulo el Guapo, que desaparece repentinamente tras el reencuentro con el detective, y que adquirirá tintes insospechados donde hasta el terrorismo internacional encuentra su sitio.


Mendoza recurre a la primera persona para narrarnos las aventuras de su detective a lo largo de diecisiete capítulos cortos titulados que facilitan (aunque no hace falta) la lectura del libro. Todos están a la misma altura y no hay ninguno que se desmarque, en todos te ríes por igual y con todos se disfruta porque Mendoza es un maestro del humor pero también lo es de la calidad narrativa. El libro no conoce el aburrimiento, aquí no sobran páginas, no hay relleno que valga. El ritmo es tremendamente ágil y entretenidísimo gracias a la impresionante verborrea y oratoria del detective y sus circunloquios, y a las situaciones disparatadas en que se ve envuelto. Personajes de lo más cutre, ya de por sí cómicos, lo resultan aún más por las frases cultas que Mendoza pone en sus bocas, llenas de palabras refinadas y prácticamente en desuso.


Una trama tan absurda y con tanto dislate podría en otras manos no llegar a buen puerto, pero Mendoza es único en su género y aúna con éxito personajes ficticios tan majaderos con la mismísima Angela Merkel, a la que dota de la misma idiocia que a los demás, consiguiendo rematar a la perfección un relato tan disparatado como realista, y es que de paso (¿o no tan de paso?) Mendoza hace un análisis de la sociedad que nos rodea parodiando temas de rabiosa actualidad como la crisis del euro o la expansión de China, convirtiéndose así el libro en todo un testimonio satírico de nuestra época.


© Joan Tomás
Pocas veces he estado tan de acuerdo con la contraportada de un libro, y es que El enredo de la bolsa y la vida no se puede contar sin una sonrisa (yo la tengo mientras escribo estas letras) y es imposible leerlo sin carcajadas.  Yo que tú no me las perdería.

domingo, 12 de agosto de 2012

GANADORES DEL SORTEO "UN PEQUEÑO PASO PARA EL HOMBRE"




Hoy 12 de agosto, tal y como os dije, se celebraría el sorteo de los dos ebooks de Un pequeño paso para el hombre, de David Vicente, que Ediciones Tagus (el nuevo sello digital de Casa del Libro) amablemente me ofreció para sortear, así que a tal fin interrumpo mis vacaciones blogosféricas y os anuncio a los afortunados. 

En la entrada del concurso podéis ver la lista de participantes y los números asignados, los cuales se fueron adjudicando por estricto orden de participación. Dicho lo cual y sin más dilación...

                                                                 LOS GANADORES SON...


                                                     
¡¡¡ENHORABUENA!!!


Por favor, mandadme vuestros datos personales a: dewinter.negrosobreblanco@gmail.com para que se los traslade a la editorial cuanto antes.


Y a todos los demás muchísimas gracias por participar.

Y Feliz Verano!!!



viernes, 3 de agosto de 2012

BUSCANDO A CALEB

                                            (Reseña publicada en Anika entre Libros)


BUSCANDO A CALEB
(Searching for Caleb, 1975)
Anne Tyler

Editorial Debolsillo
Colección Best seller
© renovado, Anne Tyler, 2003
© Random House Mondadori, S.A., 1994
Traducción de Gemma Salvá
1ª Edición, Abril 2012
Género y tags: Novela, Best seller, Relaciones familiares. Baltimore. Literatura norteamericana.
ISBN: 9788499896489
400 Páginas


ARGUMENTO

Buscando a Caleb comienza en un vagón del tren que va de Baltimore a Nueva York. Dentro del vagón hay dos personas, un hombre y una mujer. Él es Daniel Peck, un juez retirado, sordo y canoso. Ella es Justine Peck, su nieta, una joven echadora de cartas que no acaba de encontrar su lugar en el mundo. Ambos esperan dar con alguna pista que los lleve hasta Caleb, el hermano de Daniel, que desapareció sin dejar rastro sesenta años atrás. A partir de este inicio, Anne Tyler nos adentra en la desgarradora e hilarante historia de los Peck y narra la búsqueda de la libertad por parte de una mujer que acabará por hallarla en sus propios orígenes. Una muestra de la desoladora ironía, el ritmo brillante y la genial capacidad de observación que han convertido a Tyler en una de las maestras de la ficción estadounidense contemporánea. 
 
(argumento editorial)

COMENTARIOS

Anne Tyler siente verdadera aversión a conceder entrevistas y a aparecer en los medios de comunicación. Probablemente sea ese el motivo de que en España no tenga el suficiente reconocimiento, y sin embargo muchos habrán visto aquella magnífica película de Lawrence Kasdan, El turista accidental, y probablemente desconozcan que está basada en un libro de esta escritora americana.
 
En 1989 recibió el Premio Pulitzer por su novela Ejercicios respiratorios, además de haber quedado finalista en otras ocasiones y de haber recibido otros tantos premios de mucho prestigio. Sus novelas gustan por igual a críticos y lectores (algo que no siempre es habitual) y sus libros suelen convertirse en best sellers. A escritores de la talla de Nick Hornby o John Updike no les duelen prendas al confesar su admiración por Anne Tyler. 
 
Buscando a Caleb es la primera novela que leo de esta escritora americana y pese a presentarse como tal, no la veo un best seller al uso, al menos no como lo que entendemos hoy por un superventas. No pongo en duda que en su momento lo pudiera haber sido (el libro fue escrito en 1975) pero incluso así, sería más bien en Baltimore, ciudad donde reside y en la que está ambientada la novela, donde podría encajar más fácilmente en esa denominación. No obstante, que no sea un best seller al uso no significa otra cosa más que eso. Acercarse a esta escritora bien merece la pena, y con Buscando a Caleb he podido comprobar y corroborar por qué Hornby y Updike se rinden ante esta escritora.
 
El comienzo del libro da sentido al título de la novela al aparecer en un tren, precisamente en búsqueda de Caleb, tres de los personajes principales; Justine, una echadora de cartas un poco atolondrada, su abuelo, un juez retirado, encorsetado y además sordo (hay diálogos muy graciosos por culpa de su sordera), y Meg, la hija de Justine, que parece estar harta de tanto viaje y del desordenado modo de vivir de su madre. Con este inicio se despierta rápidamente la curiosidad del lector y te preguntas dónde estará ese misterioso Caleb y qué habrá sido de él.
 
Y sin embargo una vez la búsqueda no da los resultados esperados y los tres protagonistas regresan a su hogar, comienza una sensación de desconcierto en la lectura. La búsqueda de Caleb ya no encuentra hueco en la historia (con excepción del abuelo de Justine, para quien se convierte en una obsesión), se evapora, y el libro empieza a narrar los avatares diarios y de lo más cotidiano de la familia Peck, a hurgar en las relaciones entre Justine y su marido Duncan (también un Peck), de Justine con su abuelo, con sus tíos, con sus primos, con los vecinos… Incluso va recordando la historia de sus bisabuelos. Y así durante páginas y páginas. En ese punto del libro, una de dos: o lo abandonas o te has hecho a la idea de que la búsqueda es un pretexto y sigues leyendo. Yo opté por la segunda. ¿La razón? Muy sencilla: Anne Tyler escribe de maravilla.
 
Su capacidad para sacarle brillo a lo más vulgar, a las situaciones más costumbristas y banales, es impresionante. El lenguaje utilizado por Tyler, sin caer nunca en el simplismo, es de lo más normal, sin florituras ni frases laberínticas. Directa al grano y con las palabras adecuadas en cada momento. Su perspicacia para observar y trasladar al papel el mundo que nos rodea y los miles de detalles que pasan ante nuestros ojos casi sin darnos cuenta, es verdaderamente impresionante.
 
Los personajes del libro tienen un punto excéntrico. Justine es un desastre como ama de casa, come siempre en bares por no cocinar, solo tiene un juego de sábanas y no hace nunca las camas (algo impensable para una mujer de su época), Duncan no encuentra su sitio, cambia de trabajo como el que cambia de camisa y no duda en trasladarse de aquí para allá arrastrando a Justine con cuatro trastos en la furgoneta, o la pobre Meg, hastiada de tanta mudanza y de unos padres tan poco convencionales.
 
Avanzado ya el libro, vuelve a resurgir la búsqueda de Caleb, y anécdotas que parecían de relleno, empiezan a cobrar sentido. El punto flaco de la novela es precisamente esa búsqueda, que como trama supuestamente central de la novela, carece del gancho necesario y la lectura del libro no se convierte en adictiva. Lo verdaderamente impecable de este libro es el retrato de lo mundano, de la cotidianidad, de los lazos familiares, y por encima de todo, la caracterización de los personajes. Y ya de paso, una crítica sin moralinas a la sociedad del Baltimore de los setenta, la crítica a la mojigatería, a las ridículas normas impuestas, a las costumbres, a tener que caminar por el sendero marcado. El propio Caleb, Duncan o la abuela de Justine, se atrevieron a romper con todo y huyeron de esa sociedad que les asfixiaba, ante la sorpresa del resto de la familia Peck, inmersos en la senda “correcta”, incapaces de comprender, de ver. Y a medio camino, la pobre Justine, con esa apariencia tan atolondrada, debatiéndose entre la huída y los lazos familiares que la atrapan.
 
Y el humor. No puedo dejar de comentar el humor que rezuma la novela. Un humor espontáneo, sin pretensiones de buscar la carcajada del lector, que fluye simple y llanamente por el vívido retrato de situaciones tan corrientes que todos podemos reconocer en nuestras propias familias, en nuestras propias vidas. La parte en que se reúnen por primera vez Justine y Duncan con la suegra de su hija Meg es divertidísima y esa sí arranca la carcajada limpia. El resto de las situaciones te dejan con una sonrisa permanente.
Anne Tyler
 
En definitiva y si bien reconozco que Buscado a Caleb no me ha parecido una novela redonda por carecer de una historia de esas que te atrapan irremediablemente, me ha dado la oportunidad de descubrir a una gran escritora y me ha dejado con tremendas ganas de leer el resto de su obra, y en especial esa Reunión en el restaurante nostalgia, que en palabras de la propia Tyler, es su mejor novela. 

   

viernes, 27 de julio de 2012

SORTEO "UN PEQUEÑO PASO PARA EL HOMBRE"

Hace unos días, Casa del Libro se puso en contacto con este blog (lo cual supuso toda una sorpresa para mí, que todo hay que decirlo) para ofrecerme la posibilidad de leer el libro Un pequeño paso para el hombre, de David Vicente y efectuar un sorteo de dos ejemplares del mismo, propuesta que he aceptado por resultarme interesante y también como agradecimiento a la editorial.

Muchos de vosotros ya habéis visto que nuestra compañera Laky, del blog Libros que hay que leer, también ha puesto en marcha un sorteo de este mismo libro, así que os sonará todo lo que os estoy contando e incluso algunos ya estaréis participando en él.

El libro lo publica Ediciones Tagus, el nuevo sello digital de Casa del Libro, que tratará todo tipo de géneros a precios asequibles, apostará principalmente por autores noveles, y además lo hará sin DRM, por lo que los ebooks serán compatibles con la mayoría de los e-readers del mercado.

Un pequeño paso para el hombre es el primer libro publicado por este nuevo sello editorial y lo presentan como una novela negra con asesinatos y giros de humor donde se cuestiona la delgada línea de la cordura y la locura… Interesante, ¿no?

En este enlace os dejo el Trailer Book por si queréis echar un vistazo.

Como sé que muchos estáis de vacaciones o a punto de tomarlas, los requisitos para participar serán muy sencillos, que no quiero complicaros la vida.

Al ser en formato digital el sorteo será internacional y los únicos requisitos para participar serán:


- Ser seguidor del blog y

- Dejar un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar.


Y nada más, aunque por supuesto si alguien quiere llevarse el banner (o mejor dicho el "cutrebanner" porque ¡hay que ver cómo me ha quedado... Jesús, María y José!) le estaré muy agradecida, cómo no. 

El plazo comienza hoy 27 de julio y termina el próximo 11 de agosto. La lista con los números asignados (solo uno por participante) la iré actualizando directamente en esta misma entrada y el día 12 publicaré el resultado del sorteo que se hará a través de Random.org.

No me diréis que no os lo he puesto fácil, ¿eh?
Espero que os animéis a participar y desde ya os doy las gracias.


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Lista de participantes:

Marilú CuEnTaLiBrOs: 1
·M·: 2
Margari: 3
shaka lectora: 4
Lesincele: 5
Meg: 6
Margaramon: 7
dsdmona: 8
Tizire: 9
Fesaro: 10
Pakiko: 11
Sandra: 12
Kayena: 13
Manuela: 14
Pepe: 15
Cuentos de acuarela: 16
Lectora de tot: 17
Esther Magil: 18

jueves, 26 de julio de 2012

Aceptando el reto de Espe


GRATISBLOG.com

A principios de mes, Espe, del blog Taberna Libraria, me invitó a participar en un reto que consiste en plasmar en una entrada una frase o bien con la que nos identifiquemos, o bien que signifique algo importante para nosotros.

Como siempre, la escasez de tiempo ha hecho que haga la entrada a estas alturas, pero como reza el dicho, más vale tarde que nunca.

Desde siempre he sido muy dada a las citas y frases célebres, pero a la hora de elegir una sola con la que identificarme me he visto en un dilema y no he sido capaz de dar con ella, así que he optado por elegir una que por una parte es de un escritor por quien siento una profunda admiración y por otra es perfecta para describir lo que en estos momentos siento como ciudadana, y que no es otra cosa que lo que sienten el común de los españoles: indignación.

Indignación con los poderes públicos que han olvidado el objeto único y primordial de la política y que no es otro que el servicio al ciudadano, y no al revés, como se está haciendo; indignación con políticos que cobran dietas de desplazamiento poseyendo varias viviendas en propiedad; indignación con los bancos y sus consejeros de sueldos e indemnizaciones de auténtico despropósito; indignación con los recortes a los de siempre ("Que se jodan": Andrea Fabra dixit) mientras los ladrones son indultados (por unos y por otros, da igual el color) y se van de rositas...

¿Hace falta que siga? Seguro que no. Además esta entrada tampoco pretende ser populista ni demagoga (para eso ya está la otra Espe), y mucho menos incendiaria, porque este es un blog de literatura y no es la plataforma adecuada para ello, pero al menos tenemos que intentarlo, tenemos que indignarnos, como nos tuvo que recordar Stéphane Hessel.

Sin más dilación ahí va la frase, que ya estáis viendo de todos modos en la fotografía que he puesto:

"Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos." José Saramago.

Como soy plenamente consciente de que a estas alturas muchos ya habréis sido nominados a este reto o estaréis de vacaciones, no voy a invitar a nadie en particular para no poneros en un compromiso, y lanzo el reto a todo aquel que quiera recogerlo.

Muchos besos a todos, en especial a Espe por invitarme al reto (gracias guapetona), y que nunca nos quiten el derecho al pataleo, porque todo lo demás, ya se están encargando bien de quitárnoslo.

miércoles, 20 de junio de 2012

CADA DÍA, CADA HORA CON BLOGUZZ

Una de las primeras cosas que uno conoce al abrir un blog es la existencia de Bloguzz, una página donde tan solo con inscribirse se puede tener acceso a probar de forma gratuita los productos que las distintas empresas ofrecen a Bloguzz.

Yo me inscribí nada más tener el blog y desde entonces he ido echando un vistazo de vez en cuando hasta que hace poco vi que la Editorial Seix Barral estaba promocionando el libro Cada día, cada hora, de Nataša Dragnic y que había ni más ni menos que 20 ejemplares en juego, así que me apunté a la promoción. 

Mi blog fue uno de los agraciados y hace unos días me llegó un ejemplar del libro. Se trata de una edición no venal con una portada quizá no tan llamativa como la comercial, de la que os pongo una foto a la derecha, pero que también tiene su gracia y a mí me ha gustado mucho, sobre todo porque le tenía muchas ganas a este libro. 

Os dejo una foto de mi ejemplar no sin antes agradecer a Bloguzz y a Seix Barral la puesta en marcha de esta preciosa iniciativa.


Sinopsis editorial


Como en los versos de Pablo Neruda, Dora y Luka sienten, «cada día, cada hora», que están destinados el uno al otro. De niños pasaban juntos los días de verano en una playa de Croacia, hasta que la familia de Dora abandonó el pueblo y Luka se quedó solo. Dieciséis años después, el destino vuelve a unirlos. Y es evidente, están hechos el uno para el otro, pero la vida se empeña en separar sus caminos. 


Cada día, cada hora es el relato de un amor atemporal y único, tan poético y conmovedor como la voz con que está narrado. Desde las orillas del Adriático hasta los teatros de París, desde los años sesenta hasta nuestros días, la historia de Dora y Luka captura toda la nostalgia de los amores perdidos y la inquebrantable esperanza del reencuentro. 

Antes incluso de ser publicada en Alemania, Nataša Dragnic sedujo a editores de veintiocho países con esta novela, calificada ya como la historia de amor del año y en cuyas páginas uno quisiera quedarse para siempre: «Después de leerla, el lector se siente tan feliz y contento como querría sentirse cada vez que cierra un libro», leipzig-almanach.de.


He visto que muchos blogs de los que sigo habitualmente también lo habéis recibido, así que ¡Nos vemos en la lectura de Cada día, cada hora!

sábado, 16 de junio de 2012

LAS VIOLETAS DEL CÍRCULO SHERLOCK

                                 Reseña publicada en Anika entre Libros el 27 de abril de 2012

LAS VIOLETAS DEL CÍRCULO SHERLOCK
Mariano F. Urresti

Editorial Suma de Letras
Colección Novela policiaca / thriller
© Mariano Fernández Urresti, 2012
© Santillana Ediciones Generales, S.L., 2012
1ª Edición, febrero de 2012
Género y tags: Novela Policiaca, Suspense, Misterio, Crímenes. Sherlock Holmes, Jack el Destripador. Inglaterra, España. Literatura española.
ISBN: 9788483653074
700 Páginas


Argumento

Durante el verano de 2009, Sergio Olmos, escritor experto en Sherlock Holmes, se ve inmerso en un terrible misterio: un resucitado Jack el Destripador comienza a sembrar el terror entre las mujeres inmigrantes de su ciudad y lo elige a él como interlocutor. Antes de cometer cada crimen, el asesino lo desafía a descubrirle a través del envío de cinco hojas de violeta acompañadas de enigmáticos mensajes en relación a los textos de las novelas de Conan Doyle sobre el ingenioso detective Holmes.

Sergio se reunirá con algunos antiguos amigos de la universidad con los que formaba el Círculo Sherlock, un club de especialistas obsesionados por las historias del detective. Así, junto a los demás integrantes, irá descifrando los enigmas que el asesino le plantea.

En estrecha colaboración con la policía, y no sin contratiempos, Sergio, a lo largo de una historia cada vez más complicada y apasionante, intentará desenmascarar a este nuevo destripador, con resultados imprevistos y desconcertantes.
(argumento editorial)

Comentarios

Cuando se cumplen 125 años del nacimiento del detective más famoso de la literatura, que vio la luz por primera vez en Estudio en Escarlata, Sherlock Holmes está más vivo que nunca para deleite de sus fieles seguidores, muchos de los cuales incluso creen que fue un personaje real que traspasó la frontera de la ficción literaria. La prueba la tenemos en el cine, los videojuegos y hasta en la televisión. El mismísimo doctor House rinde homenaje al detective residiendo en el 221B de Baker Street, donde vivía Holmes, y su primera paciente en la famosa serie televisiva se llamaba Irene Adler, igual que la mujer más importante en la vida del detective.

El escritor Mariano Fernández Urresti, autor de casi una veintena de libros sobre enigmas históricos (muchos habrán visto sus intervenciones en los programas de Íker Jiménez) y que alcanzó un enorme éxito con Las claves del Código da Vinci, se rinde también al personaje creado por Conan Doyle y nos regala Las violetas del Círculo Sherlock, una novela de misterio donde confluyen las aventuras de Holmes con los crímenes perpetrados por el asesino que sembró el terror en el Londres victoriano, el mismísimo Jack el Destripador.

En principio la idea de juntar a estos dos personajes míticos no es nueva, pero sí lo es su enfoque al transportarlos al tiempo actual a una localidad que pese a no ser nombrada en la novela no es otra que Torrelavega (Cantabria), y al poner la trama en manos de un escritor que podría ser el alter ego de Holmes, y de un copycat, un emulador del asesino de Whitechapel, dando fruto a una novela hipnótica y muy amena, que con una adecuada dosificación del misterio va alternando los crímenes con las relaciones privadas de los personajes, a la par que hace un retrato social del mundo que los rodea al adentrarse en temas como la inmigración o la política.

Fernández Urresti es un buen narrador que conoce todos los trucos de la novela detectivesca clásica, la llamada novela enigma, y cumple al dedillo aquella máxima de la gran Agatha Christie cuando decía que el éxito de una novela policiaca residía en que “el detective no debe saber nunca más que el lector”. Consigue así Fernández Urresti que el lector se implique en la historia y vaya haciendo sus cábalas sobre quién será el asesino que emula los crímenes del Destripador en un intento de desafiar al mismísimo Sherlock Holmes en la persona del protagonista del libro, el escritor Sergio Olmos, un entusiasta de las aventuras holmesianas que perteneció en su juventud a un club de estudiosos del detective, el Círculo Sherlock, y con cuyos miembros se reencontrará después de muchos años al hilo de las muertes que están acaeciendo en su ciudad natal.

No he conseguido sin embargo empatizar con el protagonista del libro, el escritor Sergio Olmos, debido a que hereda todos los rasgos negativos de su admirado Holmes pero no el que hacía de éste un personaje excepcional: su sagacidad y perspicacia en la resolución de los crímenes. De este modo, su altanería y su frialdad me han alejado de él durante toda la novela, ni tan siquiera en las escenas en donde suelta alguna lagrimilla me han conmovido lo más mínimo. Algunas incoherencias, al menos así me lo ha parecido a mí, han redundado en esa falta de conexión con el protagonista. A modo de ejemplo, Sergio Olmos se nos presenta constantemente en el libro como poseedor de una extraordinaria capacidad memorística, llegando a recordar hasta el más mínimo detalle de las aventuras de Holmes o recordando el nombre de personajes más que segundones, como el de una médium a la que se hace referencia en el libro; y que sin embargo sea incapaz de recordar el nombre de Cristina, personaje del que se supone queda prendado desde que la ve y con la que de hecho entablará una relación amorosa, le ha restado credibilidad al personaje. Obviamente este detalle es una nimiedad que no pasa de ser una percepción personal y que en modo alguno afecta al disfrute de la lectura del libro. A este respecto he conseguido entablar mucha más conexión con otros personajes de la novela, bastante más secundarios, por resultarme más coherentes en su descripción y por ende más verosímiles.

La atmósfera del Londres victoriano con sus calles oscuras apenas iluminadas por farolas de gas está muy lograda al hilo de los flashbacks que presenta la novela, al igual que lo está la investigación de los crímenes al superponer dos líneas paralelas: la más pura al estilo de la novela detectivesca clásica con la más actual, realista y rigurosa de la novela policiaca que incide en la investigación y no en las especiales dotes de deducción de los personajes. Sergio Olmos, el protagonista, en un mano a mano, pondrá sus conocimientos holmesianos al servicio de la policía para conseguir atrapar a ese copycat, el emulador de Jack el Destripador, por lo que el libro agradará de igual modo tanto a los amantes de la novela enigma como a los de la novela policiaca más genuina.

El ritmo no es desasosegante ni trepidante, algo lógico por otra parte dada la extensión de la novela, pero resulta sumamente adecuado en la dosificación del misterio. Impecable y brillante, eso sí, resulta la documentación de las aventuras holmesianas, con múltiples referencias a pie de página y nota aclaratoria final del autor, y lo mismo los entresijos que rodearon los crímenes del Destripador, narrados a modo de crónicas periodísticas de la mano de uno de los personajes del libro. Todo un trabajo de documentación exhaustivo que dota a la novela de un carácter casi académico. Este riguroso ejercicio de documentación se convierte así en el mayor valor del libro, constituyendo un auténtico festín literario para los admiradores de Holmes o para los que quieran saber con detalle la vida y milagros de Jack el Destripador. En contra puede ser un lastre para los que busquen más acción, giros y sorpresas, en definitiva, menos información de las aventuras holmesianas y menos recreación en los crímenes de Whitechapel.

Fernández Urresti es un escritor honesto que no se saca conejos de la chistera y remata la novela con una buena dosis de coherencia, lo que tiene como contrapunto la ausencia de sorpresa final. Las pistas que a lo largo de la novela va sembrando el autor llevan incluso al lector menos atento a ponerle nombre y apellidos al emulador de Jack el Destripador, restando como digo esa sorpresa final pero resultando a la par convincente al no intentar engañar al lector con el único fin de sorprenderle a cualquier precio.

© Mariano Fernández Urresti

En suma, el libro resulta tremendamente ameno y bien construido a pesar de la complejidad narrativa que entraña una historia que alterna ficción con realidad,  pasado y presente, y no me cabe duda de que ocupará un lugar destacado en las estanterías de los fieles seguidores del mítico personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle.