miércoles, 20 de junio de 2012

CADA DÍA, CADA HORA CON BLOGUZZ

Una de las primeras cosas que uno conoce al abrir un blog es la existencia de Bloguzz, una página donde tan solo con inscribirse se puede tener acceso a probar de forma gratuita los productos que las distintas empresas ofrecen a Bloguzz.

Yo me inscribí nada más tener el blog y desde entonces he ido echando un vistazo de vez en cuando hasta que hace poco vi que la Editorial Seix Barral estaba promocionando el libro Cada día, cada hora, de Nataša Dragnic y que había ni más ni menos que 20 ejemplares en juego, así que me apunté a la promoción. 

Mi blog fue uno de los agraciados y hace unos días me llegó un ejemplar del libro. Se trata de una edición no venal con una portada quizá no tan llamativa como la comercial, de la que os pongo una foto a la derecha, pero que también tiene su gracia y a mí me ha gustado mucho, sobre todo porque le tenía muchas ganas a este libro. 

Os dejo una foto de mi ejemplar no sin antes agradecer a Bloguzz y a Seix Barral la puesta en marcha de esta preciosa iniciativa.


Sinopsis editorial


Como en los versos de Pablo Neruda, Dora y Luka sienten, «cada día, cada hora», que están destinados el uno al otro. De niños pasaban juntos los días de verano en una playa de Croacia, hasta que la familia de Dora abandonó el pueblo y Luka se quedó solo. Dieciséis años después, el destino vuelve a unirlos. Y es evidente, están hechos el uno para el otro, pero la vida se empeña en separar sus caminos. 


Cada día, cada hora es el relato de un amor atemporal y único, tan poético y conmovedor como la voz con que está narrado. Desde las orillas del Adriático hasta los teatros de París, desde los años sesenta hasta nuestros días, la historia de Dora y Luka captura toda la nostalgia de los amores perdidos y la inquebrantable esperanza del reencuentro. 

Antes incluso de ser publicada en Alemania, Nataša Dragnic sedujo a editores de veintiocho países con esta novela, calificada ya como la historia de amor del año y en cuyas páginas uno quisiera quedarse para siempre: «Después de leerla, el lector se siente tan feliz y contento como querría sentirse cada vez que cierra un libro», leipzig-almanach.de.


He visto que muchos blogs de los que sigo habitualmente también lo habéis recibido, así que ¡Nos vemos en la lectura de Cada día, cada hora!

sábado, 16 de junio de 2012

LAS VIOLETAS DEL CÍRCULO SHERLOCK

                                 Reseña publicada en Anika entre Libros el 27 de abril de 2012

LAS VIOLETAS DEL CÍRCULO SHERLOCK
Mariano F. Urresti

Editorial Suma de Letras
Colección Novela policiaca / thriller
© Mariano Fernández Urresti, 2012
© Santillana Ediciones Generales, S.L., 2012
1ª Edición, febrero de 2012
Género y tags: Novela Policiaca, Suspense, Misterio, Crímenes. Sherlock Holmes, Jack el Destripador. Inglaterra, España. Literatura española.
ISBN: 9788483653074
700 Páginas


Argumento

Durante el verano de 2009, Sergio Olmos, escritor experto en Sherlock Holmes, se ve inmerso en un terrible misterio: un resucitado Jack el Destripador comienza a sembrar el terror entre las mujeres inmigrantes de su ciudad y lo elige a él como interlocutor. Antes de cometer cada crimen, el asesino lo desafía a descubrirle a través del envío de cinco hojas de violeta acompañadas de enigmáticos mensajes en relación a los textos de las novelas de Conan Doyle sobre el ingenioso detective Holmes.

Sergio se reunirá con algunos antiguos amigos de la universidad con los que formaba el Círculo Sherlock, un club de especialistas obsesionados por las historias del detective. Así, junto a los demás integrantes, irá descifrando los enigmas que el asesino le plantea.

En estrecha colaboración con la policía, y no sin contratiempos, Sergio, a lo largo de una historia cada vez más complicada y apasionante, intentará desenmascarar a este nuevo destripador, con resultados imprevistos y desconcertantes.
(argumento editorial)

Comentarios

Cuando se cumplen 125 años del nacimiento del detective más famoso de la literatura, que vio la luz por primera vez en Estudio en Escarlata, Sherlock Holmes está más vivo que nunca para deleite de sus fieles seguidores, muchos de los cuales incluso creen que fue un personaje real que traspasó la frontera de la ficción literaria. La prueba la tenemos en el cine, los videojuegos y hasta en la televisión. El mismísimo doctor House rinde homenaje al detective residiendo en el 221B de Baker Street, donde vivía Holmes, y su primera paciente en la famosa serie televisiva se llamaba Irene Adler, igual que la mujer más importante en la vida del detective.

El escritor Mariano Fernández Urresti, autor de casi una veintena de libros sobre enigmas históricos (muchos habrán visto sus intervenciones en los programas de Íker Jiménez) y que alcanzó un enorme éxito con Las claves del Código da Vinci, se rinde también al personaje creado por Conan Doyle y nos regala Las violetas del Círculo Sherlock, una novela de misterio donde confluyen las aventuras de Holmes con los crímenes perpetrados por el asesino que sembró el terror en el Londres victoriano, el mismísimo Jack el Destripador.

En principio la idea de juntar a estos dos personajes míticos no es nueva, pero sí lo es su enfoque al transportarlos al tiempo actual a una localidad que pese a no ser nombrada en la novela no es otra que Torrelavega (Cantabria), y al poner la trama en manos de un escritor que podría ser el alter ego de Holmes, y de un copycat, un emulador del asesino de Whitechapel, dando fruto a una novela hipnótica y muy amena, que con una adecuada dosificación del misterio va alternando los crímenes con las relaciones privadas de los personajes, a la par que hace un retrato social del mundo que los rodea al adentrarse en temas como la inmigración o la política.

Fernández Urresti es un buen narrador que conoce todos los trucos de la novela detectivesca clásica, la llamada novela enigma, y cumple al dedillo aquella máxima de la gran Agatha Christie cuando decía que el éxito de una novela policiaca residía en que “el detective no debe saber nunca más que el lector”. Consigue así Fernández Urresti que el lector se implique en la historia y vaya haciendo sus cábalas sobre quién será el asesino que emula los crímenes del Destripador en un intento de desafiar al mismísimo Sherlock Holmes en la persona del protagonista del libro, el escritor Sergio Olmos, un entusiasta de las aventuras holmesianas que perteneció en su juventud a un club de estudiosos del detective, el Círculo Sherlock, y con cuyos miembros se reencontrará después de muchos años al hilo de las muertes que están acaeciendo en su ciudad natal.

No he conseguido sin embargo empatizar con el protagonista del libro, el escritor Sergio Olmos, debido a que hereda todos los rasgos negativos de su admirado Holmes pero no el que hacía de éste un personaje excepcional: su sagacidad y perspicacia en la resolución de los crímenes. De este modo, su altanería y su frialdad me han alejado de él durante toda la novela, ni tan siquiera en las escenas en donde suelta alguna lagrimilla me han conmovido lo más mínimo. Algunas incoherencias, al menos así me lo ha parecido a mí, han redundado en esa falta de conexión con el protagonista. A modo de ejemplo, Sergio Olmos se nos presenta constantemente en el libro como poseedor de una extraordinaria capacidad memorística, llegando a recordar hasta el más mínimo detalle de las aventuras de Holmes o recordando el nombre de personajes más que segundones, como el de una médium a la que se hace referencia en el libro; y que sin embargo sea incapaz de recordar el nombre de Cristina, personaje del que se supone queda prendado desde que la ve y con la que de hecho entablará una relación amorosa, le ha restado credibilidad al personaje. Obviamente este detalle es una nimiedad que no pasa de ser una percepción personal y que en modo alguno afecta al disfrute de la lectura del libro. A este respecto he conseguido entablar mucha más conexión con otros personajes de la novela, bastante más secundarios, por resultarme más coherentes en su descripción y por ende más verosímiles.

La atmósfera del Londres victoriano con sus calles oscuras apenas iluminadas por farolas de gas está muy lograda al hilo de los flashbacks que presenta la novela, al igual que lo está la investigación de los crímenes al superponer dos líneas paralelas: la más pura al estilo de la novela detectivesca clásica con la más actual, realista y rigurosa de la novela policiaca que incide en la investigación y no en las especiales dotes de deducción de los personajes. Sergio Olmos, el protagonista, en un mano a mano, pondrá sus conocimientos holmesianos al servicio de la policía para conseguir atrapar a ese copycat, el emulador de Jack el Destripador, por lo que el libro agradará de igual modo tanto a los amantes de la novela enigma como a los de la novela policiaca más genuina.

El ritmo no es desasosegante ni trepidante, algo lógico por otra parte dada la extensión de la novela, pero resulta sumamente adecuado en la dosificación del misterio. Impecable y brillante, eso sí, resulta la documentación de las aventuras holmesianas, con múltiples referencias a pie de página y nota aclaratoria final del autor, y lo mismo los entresijos que rodearon los crímenes del Destripador, narrados a modo de crónicas periodísticas de la mano de uno de los personajes del libro. Todo un trabajo de documentación exhaustivo que dota a la novela de un carácter casi académico. Este riguroso ejercicio de documentación se convierte así en el mayor valor del libro, constituyendo un auténtico festín literario para los admiradores de Holmes o para los que quieran saber con detalle la vida y milagros de Jack el Destripador. En contra puede ser un lastre para los que busquen más acción, giros y sorpresas, en definitiva, menos información de las aventuras holmesianas y menos recreación en los crímenes de Whitechapel.

Fernández Urresti es un escritor honesto que no se saca conejos de la chistera y remata la novela con una buena dosis de coherencia, lo que tiene como contrapunto la ausencia de sorpresa final. Las pistas que a lo largo de la novela va sembrando el autor llevan incluso al lector menos atento a ponerle nombre y apellidos al emulador de Jack el Destripador, restando como digo esa sorpresa final pero resultando a la par convincente al no intentar engañar al lector con el único fin de sorprenderle a cualquier precio.

© Mariano Fernández Urresti

En suma, el libro resulta tremendamente ameno y bien construido a pesar de la complejidad narrativa que entraña una historia que alterna ficción con realidad,  pasado y presente, y no me cabe duda de que ocupará un lugar destacado en las estanterías de los fieles seguidores del mítico personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle.

sábado, 2 de junio de 2012

MORIRÁS MAÑANA

                  Reseña publicada el 20 de abril de 2012 en Anika entre Libros

MORIRÁS MAÑANA
(Morirás mañana, 2012)
Jaime Bayly

Editorial Alfaguara (Grupo Santillana)
Colección Hispánica
© Jaime Bayly (Morirás mañana, 1 y 2) 2011; (Morirás mañana 3) 2012
© Santillana Ediciones Generales, S.L, 2012
1ª Edición, marzo 2012
Género y tags: Novela, Asesino en serie, Humor negro, Escritores. Perú, Chile, Argentina. Literatura contemporánea. Literatura latinoamericana.
ISBN: 9788420407258
480 Páginas

Argumento
 
«Soy un gran hijo de puta y me quedan cien días o poco más para seguir disfrutando de ser un gran hijo de puta.»

El escritor Javier Garcés tiene los días contados. Ahora ya no le importa la curiosa combinación de éxito y mala fama que constituye su fortuna; sólo desea convertir los seis meses que le quedan en los mejores de su vida. Para conseguirlo, su designio es claro: matar a sus peores enemigos. Así, con movimientos calculados, sabiendo que la partida no tiene marcha atrás, emprende una serie de asesinatos a la vez divertidos y horrendos.

Garcés, guiado sucesivamente por su deseo de venganza, por un gusto recién adquirido y, finalmente, por el puro vicio, va liquidando a sus enemigos, los cabrones de mala entraña. Su extenso recorrido, desde Lima hasta Buenos Aires pasando por Chile, le permite, además de ajustar cuentas con el mundo literario y de la televisión, retratar con una gracia incontestable las grandes ciudades de la región a través de su carácter, su habla pintoresca y sus escondidas virtudes.

(argumento editorial)

Comentarios

Jaime Bayly es uno de esos personajes en los que bien merece la pena detenerse un poco antes de pasar a hablar de la novela en sí misma. Periodista, escritor y showman, Bayly no deja indiferente a nadie con las polémicas declaraciones que habitualmente vierte en sus columnas periodísticas. Durante su faceta como presentador del programa televisivo El francotirador anunció su intención de convertirse en “el primer presidente bisexual, impotente y agnóstico de Perú" (en otra ocasión también dijo que quería ser "primera dama"). Para más inri añadía que “no pretendía cambiar el Perú, sólo joder”. Con Bayly la polémica está servida. Aquellas declaraciones que parecían formar parte del espectáculo del showman, en el año 2010 cobraron realidad cuando se postuló como candidato a la presidencia por el partido Cambio Radical de la mano del político José Barba. Los entredichos políticos en los que se enfrascó lo llevaron a enfrentarse con Vargas Llosa, quien fue su mentor literario y el artífice de que las novelas de Bayly fueran publicadas. Las declaraciones de Bayly llevaron al Nobel a replicar públicamente que “en mala hora” presentó a Bayly en el mundo literario. 

Su faceta de escritor tampoco escapa a la polémica. Cuando en 2005 se alzó como finalista del premio Planeta con Y de repente, un ángel, Juan Marsé, por aquel entonces miembro del jurado, resaltó la baja calidad literaria de la obra del peruano, de la que dijo que era “como si se clavara un clavo en una pared, sin que al final se cuelgue ningún cuadro en la pared".

Morirás mañana es una trilogía que comprende El escritor sale a matar, El misterio de Alma Rossi y Escupirán sobre mi tumba, protagonizadas por un escritor, Javier Garcés, el alter ego de Jaime Bayly, como acertadamente reza la contraportada del libro.

Javier Garcés es un escritor que ha alcanzado gran fama y reconocimiento con su trilogía Pajas, Coños y Tetas (que vaya ya dándose cuenta el lector de lo que va a encontrar en el libro) que nos va narrando su vida desde el momento en que recibe la noticia de su inminente muerte como consecuencia de un tumor cerebral. Garcés saldrá de la consulta con una sola determinación: dedicar los seis meses de vida que le quedan a exterminar a todos sus enemigos. A la par que va ideando los planes para su exterminio y llevándolos a cabo, nos irá relatando los hechos que en el pasado lo enfrentaron con los que ahora van a morir, los agravios y los motivos que originaron su sed de venganza. Garcés no deja títere con cabeza. Un crítico literario, un escritor fracasado, el director de un periódico, un editor ladrón, un presentador de televisión, la propietaria de una librería, una mujer, Alma Rossi que lo traicionó precisamente con otra de sus víctimas… En total, unas catorce muertes premeditadas más dos inesperadas.

Todos los crímenes serán perpetrados por el escritor con una facilidad pasmosa y sólo uno quedará inconcluso para continuar en los siguientes libros. El segundo libro, El misterio de Alma Rossi, flojea bastante si lo comparamos con el primero y el tercero resulta más de lo mismo, el mismo patrón en definitiva. El escritor sale a matar es en mi opinión el mejor de toda la trilogía, el que más sorprende por su originalidad en el planteamiento, el que arranca de forma más fuerte y el que posee el final más inaudito. El resto de la trilogía pierde gas y parece más un intento de alargar lo que ya no puede alargarse, de seguir exprimiendo cuando ya todo está exprimido.

El estilo de Bayly es directo, ágil, desvergonzado, ocurrente, en ocasiones incluso brillante, fundamentalmente en los diálogos, uno de los puntos fuertes del libro. Bayly no tiene pelos en la lengua. El eufemismo no entra en su vocabulario. El libro está plagado de palabras y expresiones malsonantes e indecorosas, soeces y dañinas. El afán de Bayly por lucirse en lo soez le lleva a narrar anécdotas escatológicas que nada tienen que ver con la historia, y que parecen perseguir únicamente la provocación una y otra vez. La forma que tiene de retratar a los homosexuales es descarnada y vejatoria, a los argentinos los tilda de vagos, a los chilenos los pone a caer de un burro, la policía peruana tampoco escapa a su escarnio… Ni el amor sale indemne en esta historia. No me gusta a este respecto el retrato que hace de Alma Rossi (la que se supone la mujer más importante en la vida del protagonista) y mucho menos el tratamiento que da a una situación que le ocurrió en su niñez y que omito para no desvelar parte de la trama. La historia de Garcés, el protagonista, es desde luego, carne de psiquiatra, pero así y todo hay situaciones que merecen un tratamiento más respetuoso por mucho que estén enmarcadas en un circo demencial.

Lamentablemente, como ya he apuntado, el libro no lleva una trayectoria regular y si la verborrea más brillante de Bayly se condensa en los diálogos, de la narración no puedo decir lo mismo. Hay páginas que son reiterativas hasta el hartazgo y el lector tendrá la sensación de que visto un personaje, vistos todos… visto un crimen, vistos todos. Quizá sea éste el talón de Aquiles del escritor porque cada libro es lo mismo que el anterior, personajes diferentes pero con el mismo disfraz, escenarios distintos (Perú, Chile, Argentina) pero bajo idéntica mirada crítica, en suma, la misma trama, las mismas obsesiones (sexo, venganza, insultos…) repetidas hasta la extenuación, aunque eso sí, sobrevoladas todas por un humor de carcajada.


© Jaime Bayly

Lo que no tiene desperdicio en el libro del peruano y eso sí está presente en la trilogía al completo, es la crítica descarnada y llevada hasta el absurdo que Bayly hace del mundillo editorial, televisivo y periodístico. A este respecto me gustaría destacar el retrato que hace el escritor sobre la forma en que los diversos medios periodísticos se hacen eco de los crímenes del protagonista, y puedo confesar que pocas veces me he reído tanto a carcajada limpia con un libro. Lo mismo me ha ocurrido con una escena del último libro, Escupirán sobre mi tumba, que tiene como telón de fondo un programa televisivo en el que se tergiversará hasta el surrealismo una entrevista del protagonista, poniendo en evidencia un trasunto de realidad social como es el amarillismo chirriante de los medios de comunicación y que no entiende de fronteras. Escena descacharrante donde las haya. Es en esas situaciones donde se palpa al Bayly más brillante, al Bayly que hará que el lector olvide y perdone los puntos muertos de la novela.